El alcalde Williams Cervantes inició ayer el "plan segurito" en las escuelas de la ciudad de Potosí con la finalidad de proteger a los estudiantes de cualquier tipo de violencia.
La primera unidad educativa en beneficiarse con este nuevo plan fue Oscar Álfaro, que ayer los estudiantes estrenaron una nueva infraestructura educativa que costó más de un millón de bolivianos.
El ejecutivo no simplemente entregó la infraestructura sino también las cámaras de seguridad cuya inversión superó los 50.000 bolivianos. Estos equipos serán instalados al interior y exterior de la escuela para vigilar lo que sucede.
Cervantes también instruyó a un equipo de profesionales a trabajar con los menores con el fin de identificar que tipo de inseguridad acecha a los estudiantes.
