El gobernador Juan Carlos Cejas informó ayer que hace gestión para aumentar el número de efectivos policiales con el fin de reforzar la seguridad en el norte potosino.
La asignación de personal policial se efectúa luego del acontecimiento aciago que se suscitó el 21 de noviembre en el municipio de Uncía, en el que dos jóvenes fueron linchados por una turba de comunarios.
“He pedido que se pueda incrementar efectivos policiales”, dijo la autoridad y, a la vez, admitió y se sinceró en que hace falta efectivos policiales para la seguridad de los habitantes.
Recordó que desde que asumió como titular de la Gobernación hizo el reclamo respectivo para reforzar el número de policías en esa región. Se construyó módulos policiales pero, según el gobernador, de qué sirve si existe uno y dos policías en esas infraestructuras policiales.
El norte potosino es considerado para algunos “zona roja” porque en varias oportunidades hubo ajusticiamientos a título de “justicia comunitaria”. Sin embargo, el término de “zona roja” es rechazado por la primera autoridad política del departamento de Potosí.
“No comparto con el denominativo de zona roja”, dijo y aclaró que como gobernador constantemente está en los 40 municipio y lo ocurrido en Uncía, según él, es un hecho aislado.
“Estamos haciendo que mucha gente no vaya a la región, y no es así”, cuestionó sobre ese término y dijo que hay mucho que proyectar en el área de turismo, desarrollo productivo y minería en el norte de Potosí.
