El acuerdo firmado el 18 de septiembre para el traslado de la denominada “feria popular” a la avenida Polioducto y calles adyacentes se cumplió ayer y no surtió efecto pese al compromiso adquirido.
Los dirigentes de los comerciantes plantearon la migración a la Polioducto en la negociación que se concretó esa madrugada. Las firmas de los dirigentes y autoridades fueron rubricadas en un libro de actas sin presencia de ningún medio de comunicación.
Y en un repentino giro de 180 grados, los comerciantes decidieron desconocer las rúbricas sindicando al ejecutivo municipal de incumplir el acuerdo.
El desconocimiento, según los datos de el Potosí, avivó la tensión entre el ejecutivo y los comerciantes. El alcalde Williams Cervantes, con el principio de autoridad, ratificó que el traslado de los comerciantes es inminente hacia otra área de la ciudad en el marco del ordenamiento urbano.
Explicó nuevamente que la Sevilla tiene que ser intervenido con obras de mejoramiento en el marco de desarrollo municipal. Sin embargo, los comerciantes negaron el traslado apelando a una Ordenanza Municipal que les permite el uso de la Sevilla y calles adyacentes.
