"Jodido". Así resume el minero lo que le pasó el jueves 8 de febrero cuando supuestamente mató a su concubina en las faldas del Cerro Rico de Potosí porque le amenazó con embrujarlo y cobrarle pensiones por sus tres hijos que, ahora, quedan huérfanos de madre.
Ahora, Heber V. C., de 35 años, es acusado por el delito de feminicidio y aguarda la audiencia de medidas cautelares. Una autoridad jurisdiccional establecerá su situación jurídica.
Él mismo se entregó al Ministerio Público acompañado de su primo y confesó el crimen.
"Te voy hacer matar, te voy hacer pagar pensiones, no te voy a dejar en paz, te voy a embrujar me ha dicho", declaró a el Potosí y seguidamente dijo: "no he soportado y me he rabiado y le he golpeado con mis manos en su estómago una siete u ocho veces", afirmó.
El cuerpo de Marina Alvis Peña, de 28 años, fue abandonado a un lado de la carretera hacia Tarija. Para tapar el cuerpo usó cartones y un objeto de plástico.
"Ya no podía soportar, de todo me trataba y no podía soportar noche y día. Y de eso hemos discutido y me ha pasado la rabia", dijo y contó que desde hace cinco meses aproximadamente había abandonado su hogar porque supuestamente su mujer le había botado.
"Me trataba mal, hasta con cuchillo me amenazaba, pero yo aguantaba y aguantaba. Y últimamente ya no he aguantado y me ha botado a la calle y me ido a otro lado a vivir para no tener más problemas y peor he caído", sostuvo Heber V. C.
