Varias amas de casa que acudieron a las ferias y mercados con la finalidad de comprar alimentos para enfrentar el paro cívico indefinido denunciaron que tuvieron que pagar precios más altos a los regulares.
Una ama de casa dijo que la papa que, regularmente se comercializa en 30 Bolivianos, fue vendida en 40. Mientras que la cebolla, que cuesta ocho, tuvo que comprar en 10.
Ayer, la tolerancia para el abastecimiento que debió ser hasta las 10:00 se extendió a lo largo de la jornada y en la "feria popular" los alimentos practicamente se acabaron.
Una comerciante consultada sobre las razones para que la demanda aumentara dijo que era por el paro por lo que la gente quiere tener más productos y anunció que el próximo fin de semana podrían volver a vender los alimentos.
Un hombre que acompañaba a su esposa en las compras en el mercado Uyuni expresó su sorpresa porque la gente estaba comprando más de lo habitual. "Parece que habrá guerra", ante lo cual su esposa dijo, "hay paro indefinido.
