POTOSÍ. Algunos comerciantes evaden los controles de los grupos de gremiasles y continúan desarrollando sus labores.
Los negociantes utilizan a personas fuera de las tiendas para observar si vienen grupos de control y una vez que estos pasan por el lugar vuelven a abrir las puertas del centro de comercio, aspecto que es cuestionado por ciudadanos de a pie que consideran que en un paro cívico no puede haber privilegiados que no sean afectados en sus labores.
