La Gobernación sostiene que la demanda del sector salud fue respondida con el preacuerdo e instó ayer a retornar al diálogo.
Mientras, el sector sanitario mantiene sus medidas de presión en rechazo al Código del Sistema Penal y la renuncia de la ministra de Salud, Ariana Campero, entre otros.
Tras conocer la negativa del preacuerdo entre el Gobierno y los médicos, el asesor de la gobernación, Huber Huayta, recordó que la observación inicial era el artículo 205 además del Decreto Supremo 3385.
Agregó que el preacuerdo responde esas demandas. “Consideramos que se está atendiendo el pedido de los médicos, igualmente se habla en este preacuerdo que se abrogará, es decir quedará sin efecto los decretos de la fiscalización”, dijo.
“No se entiende qué se está buscando detrás de este conflicto, porque si se está aceptando lo que ellos han pedido ya lo que correspondiera es ya continuar con el diálogo”, agregó.
Convocó a los médicos de base y enfermeras entre otros, que ya se atendió el pedido del sector. En uno de los piquetes de huelga de hambre, la doctora Nivia Cary dijo que en su segundo día se mantienen en sus medidas de presión. “Lo que estamos haciendo es algo justo, no es solamente por el gremio médico o la parte de salud”, aclaró.
