La adjunta de la Defensoría del Pueblo, Tamara Núñez del Prado, renunció a su cargo alegando "cuestiones muy personales".
“Regresando a la vida cotidiana les debo contar a todas y todos, por respeto a una institución que amo y a toda la gente que trabajó, apoyó, siguió y dio aliento en mi trabajo, que desde el 2 de agosto ya no soy parte de la Defensoría”, informó en un comunicado.
Dijo que un nuevo giro en su vida hace que se vea imposibilitada de seguir con las funciones que estaba desempeñando en la Defensoría.
Núñez del Prado fue una de las promotoras de la Ley de Identidad de Género y se constituyó en una de las primeras personas que logró cambiar su nombre en los documentos con su actual identidad de género.
