Miembros de organizaciones de la sociedad civil, de la Iglesia católica y otras denominaciones marcharon ayer en la Villa Imperial cuestionando el proyecto gubernamental para flexibilizar el aborto en el país.
Las personas que ganaron las calles indicaron que nadie puede disponer de una vida porque es un don torgado por Dios y piden que se deje sin efecto el proyecto que da muchas opciones para interrumpir un embarazo.
