Un número considerable de personas protagonizaron anoche la marcha contra la "cultura de la muerte" y reivindican la vida sobre todas las cosas. El diácono de la Iglesia Católica, Miguel Albino, afirmó que la marcha no fue política como pretenden hacer ver algunos funcionarios, ya que la manifestación es en defensa de la vida desde que una persona es concebida y rechazan el aborto.
