Una humilde familia de cuatro integrantes perdió la vida tras inhalar monóxido de carbono ayer por la madrugada en un cuarto alquilado del inmueble de calle Arturo Araujo, zona Villa Copacabana.
De acuerdo con los antecedentes, la familia Arcibia Quevedo había encendido una pequeña cocina con la finalidad de supuestamente hervir agua. Y, en ese interín, quedaron dormidos y no despertaron más porque ayer la dueña de casa les encontró sin vida.
El papá, la mamá, la hija y la abuelita sucumbieron al gas venenoso que emanó el Gas Licuado de Petróleo (GLP). La madre estaba en periodo de gestación de seis meses, según los familiares que ayer proporcionaron datos a el Potosí.
Esta familia recientemente emigró de la comunidad de Paco Grande, situada en el municipio de Yocalla, provincia Tomás Frías del Departamento de Potosí, hacia la ciudad en busca de mejorar su situación económica.
Hernán Arcibia, de 38 años, consiguió el trabajo de aprendiz de maestro albañil con el cual solventaba a su familia, mientras que su esposa, Elizabeth Quevedo, de 37, cumplía labores de casa.
Arcibia arrendó un pequeño cuarto de 4x4, lugar donde pernoctaba junto a su hijastra María Elizabeth, de siete años, y su madre Martha Colque, de 67. Sin embargo, la parca se apoderó porque ayer la familia íntegra fue encontrada muerta. “Uno de los inquilinos había tocado la puerta y dice que no se escuchaban. Y, después será, que le ha metido la puerta y les ha encontrado muertos”, dijo sollozando Virginia Berrios.
