HACE 472
AÑOS se explota el yacimiento minero: desde el 1 de abril de 1545, cuando los españoles tomaron posesión de la montaña de plata.
Los cooperativistas mineros de Potosí están dispuestos a abandonar las áreas de trabajo del Cerro Rico de Potosí, pero requieren que se les otorguen nuevos yacimientos para desarrollar su actividad económica.
El presidente de la Federación Departamental de Cooperativas Mineras de Potosí (Fedecomin), Sandro Lugo, dijo que existe un alto deterioro de la calidad del yacimiento minero explotado desde la época colonial.
Lugo dejó constancia de que para salir del yacimiento necesitan nuevas áreas de trabajo y dijo que existe el compromiso gubernamental para efectivizar esa demanda.
El dirigente de las cooperativas explicó que no se puede dejar las minas del Cerro Rico de Potosí mientras no se garanticen otras áreas de trabajo porque miles de personas dependen directamente de esa actividad productiva y muchas más de manera indirecta.
Los mineros potosinos tienen la esperanza de que la política de reversión de concesiones mineras ociosas y la identificación de nuevas áreas mineralizadas vía exploración, sirvan para ampliar la barrera productiva minera en Potosí.
Los propios cooperativistas afirmaron que tras 472 años de extracción de carga de las minas del Sumaj Orcko, existe menor cantidad de mineral y el que se extrae en la actualidad no tiene la calidad que tenía en años pasados.
Los cooperativistas, incluso, lidian con la inseguridad que existe dentro del cerro en el que ocurren varias muertes al año, debido al deterioro de la estructura de las minas.
COMPROMISO
En pasados días, el gobernador de Potosí, Juan Carlos Cejas, anunció que apuestan por la exploración y prospección de áreas con potencial minero con la finalidad de otorgar a los cooperativistas nuevas alternativas de producción.
