Los grandes proyectos mineros como San Cristóbal, San Bartolomé y San Vicente se aproximan a su fin y con ello se pone en riesgo el acceso a las regalías mineras por parte de la Gobernación y las alcaldías.
El gerente de relaciones comunitarias de la Empresa Minera Manquiri, José Manuel Farfán, señaló que ese proyecto tiene unos dos años de vida más salvo que se puedan conseguir otros yacimientos para la recuperación de la plata.
En el caso de San Bartolomé, se debe tomar en cuenta que por su relación con la ciudad de Potosí esta es la beneficiaria de las inversiones directas como los 57 millones de dólares que entrega anualmente para pagar diferentes servicios como electricidad (Sepsa) transporte de materia prima y otros.
El alcalde Williams Cervantes señaló que en caso de que Manquiri cierre operaciones se podría enfrentar graves dificultades porque solo esa empresa aporta en promedio 35 millones de Bolivianos por concepto de las regalías mineras.
Personas particulares consideran que el cierre de Manquiri podría generar dificultades a varias instituciones que al dejar de percibir las altas sumas que actualmente entrega deberán tomar medidas como readecuar sus presupuestos y en algunos casos reducir los sueldos o el propio personal.
SAN CRISTÓBAL
Un reporte sobre minería da cuenta que el proyecto San Cristóbal extenderá sus operaciones por siete años más y no se conoce si podría ampliar su vida tratando cargas de otros yacimientos mineros.
Como se trata del mayor proyecto minero que existe en el país, su aporte a las regalías mineras que percibe el Gobierno Autónomo del Departamento de Potosí está en el orden del 53,14 por ciento del total recaudado en 2016, según la Gobernación de Potosí.
Además aporta otro 15 por ciento para el municipio de Colcha K, el cual puede consolidar diferentes proyectos gracias a ese aporte sustancial para el desarrollo.
No solo se perderían los aportes regalitarios sino que el propio Estado sería afectado cuando se paren los trabajos de recuperación de plata y zinc porque recibe elevadas sumas por el Impuesto a las Utilidades a las Empresas (IUE) que corresponde al 37.5 por ciento de lo que la empresa hubiera ganado en un periodo.
SAN VICENTE
Lo propio ocurre con el proyecto que maneja la empresa Pan American Silver que se encuentra en la región de San Vicente, que se desarrolla a través de una sociedad entre los empresarios canadiences y la Corporación Minera de Bolivia (Comibol).
Este proyecto recuperó las antiguas minas del barón del estaño Carlos Víctor Aramayo que pasaron a dominio del Estado con la nacionalización de las minas.
No se conoce el contrato firmado entre la Comibol y la empresa privada pero ya siete años de vigencia y generalmente ese tipo de acuerdos se consolidan por periodos de 10 años.
Ante la salida de esos tres proyectos más las dificultades que confronta la empresa Illapa, los ingresos por regalías mineras podrían caer a niveles nunca antes vistos.
Illapa desarrolla labores en la mina de Porco a través de un arrendamiento con la Comibol aunque tiene dificultades con cooperativistas que se encuentran en esa región potosina.
