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TEMAS preocupan a los trabajadores: la declaratoria de constitucionalidad del preaviso, el uso de dinero del fondo de pensiones y el control de la CNS.
Los delegados de organizaciones afiliadas a la Central Obrera Departamental (COD) declararon estado de emergencia frente al intento gubernamental de controlar la Caja Nacional de Salud y el uso arbitrario de los aportes de los trabajadores para su jubilación.
La resolución salió del ampliado departamental de la COD, desarrollado ayer con la participación de la mayoría de las organizaciones afiliadas.
Durante el debate se cuestionó la posesión de Juan Alfredo Jordán Romero, como nuevo gerente de la Caja Nacional de Salud (CNS) en reemplazo de Mario Aramayo, quien fue sacado de la institución porque pretendía implementar el servicio médico diario, que comprende que las cirugías se desarrollen incluso por las tardes.
Se denunció que Jordán es un instrumento del Gobierno para implementar el seguro universal, lo cual afectaría la calidad de atención a los afiliados, por lo cual se calificó como un "atentado".
APORTES PROPIOS
Durante la reunión de los trabajadores también se criticó el uso de los recursos del Fondo de Pensiones para que los empresarios del oriente puedan desarrollar sus actividades productivas.
Los dirigentes laborales aseguraron que no pueden permitir que el Gobierno disponga el uso de 150 millones de dólares de los aportes de los trabajadores activos en beneficio de agropecuarios de Santa Cruz porque no existe seguridad de que esos recursos sean devueltos para que beneficien a los aportantes.
Ante esos dos aspectos que consideran como "atentados a los intereses de los trabajadores", decidieron declarar estado de emergencia y acatar las movilizaciones que pueda definir la Central Obrera Boliviana (COB) en defensa de los intereses de los asalariados del país.
AUSENCIA
