Una fuerte granizada caída ayer en la tarde en la ciudad de Potosí trajo tranquilidad y esperanza a la población que mostró su felicidad por la caída de esta precipitación de tipo sólido.
"Esperamos que el viento ya no se lo lleve las lluvias y se puedan recargar nuestras lagunas porque hasta hoy estamos enfrentando limitaciones para acceder al agua de manera normal en nuestros domicilios", afirmó la ama de casa Dora Equise.
El gerente regional del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología de Bolivia (Senamhi), Justo Omar Mariscal, había informado hace días que debido al calentamiento global y el fenómeno de El Niño, el ciclo hídrico del Departamento de Potosí se retrasó.
Anunció el incremento de las lluvias a partir de finales del mes de noviembre.
