La caída de millones de bolas de agua congeladas causó "tremendo susto" en pobladores del municipio de Tupiza, provincia de Sud Chichas en el departamento de Potosí, porque inundó barrios enteros y provocó la crecida del río principal, que en 2017 la imponente riada destruyó casas.
"Ha sido un susto tremendo, ha sido grave la desesperación porque ese granizo no se esperaba". Así describió la angustia que pasaron los pobladores la alcaldesa subrogante de Tupiza, Reyna Rodríguez.
La autoridad edil no confirmó la caída de casas ni mucho menos de un probable deceso de una niña, como daban cuenta en las redes sociales.
Afirmó que hasta anoche el personal del municipio no reportó ningún hecho lamentable y dijo que aún realizan la evaluación de los daños provocados por el fenómeno climático.
Unos 30 minutos duró la tormenta de granizo cuyas bolas de agua congeladas tenían una dimensión de casi un centímetro.
La alcaldesa afirmó que el cien por ciento del personal de la Alcaldía trabajó en grupos para constituirse en las zonas donde hubo inundaciones a raíz del taponamiento de las alcantarillas.
"En el municipio de Tupiza —sí— estamos en situación de emergencia y en alerta permanente por las lluvias", aseveró mediante un contacto telefónico con el Potosí.
