La Unidad de Salud Ambiental planifica inspecciones a las peluquerías y salones de belleza para verificar que cumplan con las normas sanitarias, informó ayer su responsable, César Huanca.
Previamente, coordinarán con los directivos para que no haya problemas.
“Inicialmente, les damos a entender cómo y en qué características tienen que tener los instrumentos que utilizan”, explicó Huanca.
Si se utilizan peines de plástico, al no ser esterilizarbles, corren el riesgo de trasmitir enfermedades, como liendres –que es una especie de parásito– hasta la caspa y otras peores. “Hay algunas personas que tienen heridas, o lo que llamamos impétigo, eritemas en el cuero cabelludo que, en el momento de peinarse, producen descamaciones y eso puede producir contaminación al utilizar en otra persona el peine”, explicó.
El peine metálico sí puede ser esterilizado, dijo, por lo que verificarán el uso de estos instrumentos.
De acuerdo con la planificación irán a varios lugares donde estas actividades comenzaron a instalarse. Por ejemplo, en la zona del Mercado Uyuni y en el centro de la ciudad.
Además, por el uso de químicos para el cabello, verificarán si el desecho se procede de manera adecuada.
