Funcionarios de la Dirección Departamental del Trabajo detectaron una serie de faltas laborales en un chifa e incluso denuncian una trata de personas porque dos adolescentes estaban empleadas en condiciones de “semiesclavitud” en Potosí.
“No es el primer caso de explotación laboral en los chifas, por los extranjeros asiáticos, porque (las adolescentes) vivían ahí, trabajaban entre 12 a 15 horas (al día)”, develó la responsable de la unidad de trabajo infantil de la Dirección del Trabajo, Tatiana Mejía.
Lo impresionante es que, al margen de trabajar y vivir con las personas de origen chino, los empleadores les vendían la comida y los refrescos que consumían las adolescentes.
La funcionaria afirmó que está completamente prohibido en el país emplear a las adolescentes bajo la modalidad de cama adentro porque pueden ser sujetas a agresiones físicas y hasta sexuales.
El presunto caso de “semiexclavitud” fue descubierto por la denuncia de infracción laboral que presentaron las adolescentes en la Dirección del Trabajo, dijo Mejía.
Explicó que las muchachas se aproximaron a denunciar que los chinos no les cancelaban el mínimo salarial de 1.800, sino 850 Bolivianos por las 12 a 15 horas de trabajo.
A raíz de la denuncia, se libró la citación respectiva para el propietario de la chifa Hong Kong, de la plaza El Minero, para que se aproxime a la oficina de la unidad de trabajo infantil.
Sin embargo, cuando el súbdito chino se aproximó a la oficina, este negó que tuviera empleadas adolescentes en su negocio, lo que llamó la atención de los funcionarios de la Dirección del Trabajo.
En tal sentido, según Mejía, se contactaron telefónicamente con las muchachas, quienes refirieron que su empleador las tenía bajo llave encerradas en una habitación.
En virtud a lo denunciado por las empleadas, se montó un operativo conjunto con funcionarios policiales de la visión trata y tráfico de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc).
Cuando se llegó al chifa, en la plaza El Minero, se detectó –en flagrancia– que las adolescentes eran echadas por la fuerza a la calle. “Cuando llegamos a la chifa, la esposa del chino les estaba botando del lugar, les hemos encontrado en el momento que les estaban sacando”, afirmó Mejía.
Luego de observar esa situación, la pareja asiática fue conducida a la institución del orden, donde se tomó las declaraciones.
La funcionaria de la Dirección del Trabajo confirmó que se presentó la denuncia penal por el presunto delito de trata y tráfico de personas al Ministerio Público para su investigación.
