La población de Potosí vivió un largo fin de semana debido al feriado por el Día del Trabajo y optaron por las actividades familiares.
Los días sábado, domingo y lunes, los balnearios próximos a la ciudad estuvieron completamente abarrotados porque familias íntegras llegaron a Miraflores y a Chaquí en busca de una jornada de descanso.
Otros organizaron parrilladas y compartieron diferentes preparados de la culinaria nacional en sus domicilios o acudieron a los restaurantes de la ciudad de Potosí.
Lo lamentable fue que muchos se dedicaron a consumir bebidas alcohólicas de tal forma que en las calles de la Villa Imperial se pudo observar personas ebrias y algunas durmiendo en plena vía pública durante el fin de semana que fue largo por el feriado.
