El cien por ciento de las aguas del Silala que van de Bolivia a Chile (por canales artificiales) se usa en la actividad minera del vecino país. Esa es una de las conclusiones a las que llegó el gobierno Boliviano en el proceso de análisis del problema para presentar una demanda contra el vecino país. Así lo dio a conocer ayer el vicecanciller, Juan Carlos Alurralde, en una conferencia en la Asamblea Legislativa Departamental de Potosí.
“Algunos compañeros decían cómo les vamos a quitar el agua, por ahí los chilenos toman esa agua. Mentira, estas aguas se utilizan principalmente para operaciones mineras de gran escala”, afirmó Alurralde ante dirigentes de sectores sociales de Potosí.
“Esas son las minas de Chuquicamata, Inés de Collahuasi, La Escondida, son las minas de cobre más grandes del mundo que utilizan las aguas del Silala. Ni una gota de estas aguas va para beber”, remarcó el vicecanciller boliviano en la conferencia que es parte del proceso de socialización de esta problemática.
“Desde la época en que cambiaron el uso de energía (de las locomotoras) comenzaron a vender a las mineras, no puede quedar en la impunidad esa deuda, no puede quedar, la única manera que nos pague Chile es a través de una corte y esa deuda histórica puede ascender a unos miles de millones de dólares”, dijo el vicecanciller.
Explicó que ese es un dinero que pertenece al sudoeste de Potosí puede mejorar muchísimo sus condiciones de infraestructura, de inversión –dijo- que en la Ley 2704 del Desarrollo del Sudoeste del Departamento de Potosí, se dice que todos los beneficios económicos debían ser para la región y no iban a ir a Bolivia.
CORTE DE AGUAS
Con relación a la posibilidad de cortar el paso de las aguas que van a Chile por canales construidos por los chilenos, el vicecanciller explicó que se tendría que hacer grandes obras de construcción (debido a las condiciones del terreno) para contar con una presa y llevar el agua a la zona del Silala para recuperar el sistema de bofedales que fue afectado por la canalización de ese recurso.
De la misma forma, el vicecanciller Alurralde manifestó ayer que por el momento se requiere que se mantenga el sistema de captación de agua, los canales artificiales, las obras de captación de las aguas para que la Corte Internacional de Justicia verifique la forma cómo los chilenos se apropian de las aguas potosinas y defina una solución en base a esa realidad.
“Tenemos todo el derecho de hacerlo (cortar el paso de las aguas) y Bolivia debe y tiene que definir qué va a hacer con las aguas del Silala, pero por qué tenemos que ir al tribunal es porque al afectar la médula económica de Chile pueden haber consecuencias gravísimas. Puede Chile hacer cualquier cosa, hacer alguna barbaridad, por eso es importante que nos acompañen organismos internacionales para evitar que Chile cometa alguna barbaridad”, afirmó el vicecanciller boliviano.
