En una pelea verbal. Así acabó la confiscación de bebidas alcohólicas sin registro sanitario que supuestamente se comercializaba en un restaurante ubicado en el centro de la capital potosina.
El operativo de control de la Policía Urbana se concretó el miércoles por la noche al restaurante Phisqa Warmi.
Ahí se habría estado comercializando la bebida de industria argentina y, de acuerdo con el Decreto Edil 5, está prohibido la venta de este tipo de productos sin registro sanitario.
Esa noche no hubo ningún problema tras la incautación de las botellas que no estaban llenas de licor.
Sin embargo, ayer estalló el escándalo en la Intendencia Municipal cuando la propietaria de este negocio fue a reclamar por qué se había incautado si el licor lo expenden libremente en la denominada feria popular.
Pese a esa explicación, los funcionarios de la Policía Urbana le informaron que estaba prohibido su comercialización porque no tenía el registro sanitario.
En ese interín las acusaciones y contra acusaciones surgieron producto de los ánimos caldeados de la propietaria del restaurante y del intendente.
Luego del escándalo que protagonizaron las cosas se calmaron cuando llegaron los medios de comunicación.
A través de los medios se victimizaron y se acusaron uno a otro de expresar improperios.
No obstante, los funcionarios explicaron que están amparados en las ordenanzas vigentes para hacer controles.
