Frente al incremento de los casos de matanza de camélidos en poblaciones del Departamento de Potosí, la Gobernación alista un plan de control con la participación de la Policía y el Ejército. Asi lo hizo conocer el titular de dicha institución, Juan Carlos Cejas.
Respecto a las acciones que se estaban tomando para frenar la matanza de llamas y vicuñas en las regiones de Colcha K, Tomave y San Pedro de Opoco, el gobernador indicó que está coordinando con el Gobierno central para que puedan evitar más atentados.
Informes sobre la matanza de los camélidos señalan que los "cazadores" o "loberos" que matan a las vicuñas llevan la lana a mercados como el de El Alto y La Paz, donde un kilo puede llegar a valer 2.000 Bolivianos.
Las vendedoras del mercado 16 de Julio y otras dicen desconocer a sus proveedores, con lo cual evitan su identificación y posterior procesamiento porque la caza de ese animal está prohibida por ley al tratarse de una especie en peligro de extinción.
Se trata de especie protegida por la Convención sobre Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Flora y Fauna Silvestres porque estuvo al borde de la extinción a fines de la década de los 60 y aún hoy es considerada como en riesgo.
Cejas señaló que no se puede dar rienda suelta a quienes matan a los animales solamente pasa sacar un beneficio económico, sin tomar en cuenta que se está haciendo un enorme daño a la naturaleza en especial en las áreas protegidas.
