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POR CIENTO es la diferencia de precios de 64 productos controlados el pasado fin de semana en relación a la venta de fines de junio de este año.
Los precios de la canasta familiar tienden a estabilizarse tras una espiral inflacionaria generada durante el conflicto regional de 27 días, así se lo puede evidenciar en el informe de la Intendencia Municipal presentado ayer al alcalde Williams Cervantes.
El informe firmado por el intendente Víctor Hugo Claros da cuenta que en ferias y mercados se tuvo un comportamiento regular en la venta de los diferentes productos alimenticios.
De 64 productos controlados, un total de 31 presentaron precios mayores a los de la última semana de junio, mientras que 20 tuvieron precios iguales y solo 13 tenían un importe menor al de la semana de comparación.
A fines de diciembre el precio de los 64 artículos era de 4.550 Bolivianos, mientras que este fin de semana se podía adquirir los mismos alimentos con 4.561 Bolivianos, lo cual representa una pequeña diferencia de 11 Bolivianos que constituye el 0,2 por ciento lo cual es considerado por la población como "casi nada" lo cual hace ver que existe una real estabilización de los precios de la canasta familiar.
INFLACIÓN
Las amas de casa que suelen acudir a los mercados sostienen que, durante el paro por el pliego de los 26 puntos, hubo gente que vendió cinco locotos por cinco Bolivianos lo cual fue calificado como un atentado a la economía popular.
Un comerciante, que no se quiso identificar, comentó que algunos de los vendedores exageraron, pero ello se habría debido al reducido tiempo que se otorgó para que la población pudiera abastecerse porque de haber dado 24 o 48 horas las compras hubieran sido más ordenadas y se habría evitado que algunos ganen más de lo que debieran.
Tras la conclusión de la huelga general indefinida de 27 días, algunos comerciantes mantuvieron los altos precios de los artículos de la canasta familiar generando la protesta de la población potosina que lamentó la falta de sensibilidad de los comerciantes que mantenían los altos importes de los alimentos, en especial aquellos que son imprescindibles para el preparado de las comidas de las familias potosinas.
Los compradores dejaron constancia que la inflación, causada por la ambición de algunos vendedores, afectó principalmente a las familias de menores recursos económicos ya que los progenitores no tienen sueldos fijos o dependen de actividades diarias que les permiten captar algunos centavos día tras día.
El proceso de inflación en los precios de los alimentos fue cuestionado también por los delegados de las organizaciones sociales afiliadas al Comité Cívico Potosinista (Comcipo) en la última reunión de Consejo Consultivo tras el paro.
