La selección española, en su versión más floja desde que ganó el Mundial, doblegó con sufrimiento a la de la República Checa por 3-1 después de haber tenido el partido dominado en la primera parte, tras otro gol de magia de Lamine Yamal y el del capitán Rodri Hernández, y de dormirse en la segunda.
Es la tercera victoria consecutiva de los de Luis de la Fuente en la Liga de Naciones, aunque esta vez sin la sensación de superioridad mostrada ante Inglaterra y Croacia.
