El arzobispo de Santa Cruz, monseñor René Leigue, pidió este domingo reflexionar y evitar que los conflictos sociales y políticos sigan profundizando la difícil situación que atraviesan los bolivianos, marcada por problemas de abastecimiento de combustible, dificultades económicas y desempleo.
Durante su homilía dominical, el prelado advirtió sobre la tentación de quienes, amparados en el poder, llegan a sentirse “todopoderosos” y creen que pueden imponer su voluntad. “Aquí decido yo. Aquí el que manda soy yo”, cuestionó, al señalar que esa actitud no corresponde a quienes deben asumir responsabilidades frente a una sociedad que enfrenta múltiples dificultades.
Leigue sostuvo que el país atraviesa un momento particularmente complejo y que la incertidumbre se ha instalado entre las familias. “Lo que estamos viviendo en nuestro país es tan complicado, tan difícil, que a veces como que no sabemos por dónde va el horizonte”, afirmó.
En ese contexto, puso como ejemplo los problemas cotidianos que enfrentan los bolivianos para conseguir productos y combustible. “Ahora seguimos viviendo esta situación difícil. Con el combustible, el pan diario de cada día, de dónde hay, dónde encuentro el combustible”, manifestó.
El arzobispo también llamó la atención sobre el clima de tensión generado por la circulación de versiones contradictorias y cuestionó que la población muchas veces no sepa qué información es verdadera. “Todas estas cosas nos tienen tensos a nosotros”, señaló, al reclamar mayor claridad y sinceridad de parte de quienes tienen responsabilidades públicas.
Leigue pidió especialmente a las autoridades informar con transparencia sobre lo que ocurre en el país y evitar que la incertidumbre siga creciendo. “Eso es lo que estamos esperando de las autoridades. Que nos digan qué es lo que está pasando. Que sean sinceros con el pueblo boliviano”, sostuvo.
También dirigió un llamado a los medios de comunicación y a los periodistas para que prioricen la búsqueda de la verdad y eviten reproducir versiones sin fundamento. Afirmó que, en medio de la tensión, la información debería contribuir a encontrar soluciones y no a alimentar nuevos enfrentamientos.
Finalmente, el arzobispo pidió a los bolivianos asumir también su parte de responsabilidad frente a la crisis y evitar acciones que profundicen el conflicto. “No echar más leña al fuego con tantas cosas ahí”, exhortó, al advertir que algunas versiones pueden incluso ser “inventadas para dañar a uno o al otro”.
Su mensaje fue, en esencia, un llamado a bajar la tensión, recuperar la responsabilidad y evitar que los conflictos terminen agravando aún más una situación que ya golpea directamente a las familias bolivianas.
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