Los dos últimos vencedores de la Liga de Campeones frente a frente. El primer reencuentro de Kylian Mbappé con su exequipo. Un cara a cara de técnicos españoles. Gonzalo García pidiendo paso y Ousmane Dembélé apuntando al balón de oro. Todo eso y mucho más encierra el Paris Saint-Germain-Real Madrid, un duelo explosivo de “Champions” para dar brillo al primer Mundial ampliado de Clubes de la FIFA.
No será en el encuentro por el título, pero esta semifinal con evidente aroma de final anticipada, que se disputará este miércoles en el MetLife Stadium de East Rutherford (Nueva Jersey, EE.UU.) a partir de las 15:00 (hora boliviana), promete ser el partido con mayúsculas de este Mundial.
El equipo que salga vivo de este choque de trenes se medirá en la final del domingo, también en el MetLife Stadium, al Chelsea, que este martes venció al Fluminense en la otra semifinal.
Solo pasaron 38 días desde que el PSG alcanzó por fin la gloria europea triturando al Inter Milan por 5-0 para conquistar la Liga de Campeones.
Los de Luis Enrique tomaron precisamente el testigo del Madrid como reyes de Europa, pero el tiempo en el fútbol puede ser muy caprichoso, tanto que el PSG todavía arrastra la inercia positiva de aquel memorable triunfo mientras que el club blanco cambió radicalmente su dinámica con solo unas pocas semanas bajo la batuta de Xabi Alonso.
