El Inter de Miami goleó 4-1 a una selección de Hong Kong que plantó cara en la primera parte para deleite de sus aficionados, que llenaron el estadio para ver al argentino Lionel Messi y al uruguayo Luis Suárez, que se quedaron sin jugar en un partido que despertó una enorme expectación pero que acabó con decepción por no ver sobre el césped a las dos estrellas del equipo estadounidense.
Con las 40.000 localidades vendidas, el Inter se presentó dispuesto a sumar el primer triunfo de esta gira de pretemporada tras el empate frente a El Salvador y las derrotas con el Dallas, Al Hilal y Al-Nassr, estos dos últimos en Arabia Saudí.
Con Messi y Suárez, en el banquillo, la afición de Hong Kong terminó abucheando a los astros argentino y uruguayo, ausentes por lesión.
