Marcelo Ortubé es de los pocos árbitros nacionales que ha llegado lejos en el deporte. Hijo de Arturo y sobrino de Óscar, dos referentes del pasado arbitral, labró su propio destino y alcanzó metas ambiciosas que se trazó con el silbato y las tarjetas rojas y amarillas en el bolsillo.
“El silbato dorado” lleva como título el documental que presentó el periodista Gustavo Cortez en la plataforma de YouTube este martes 26, día del onomástico de Marcelo Ortubé.
La entrevista refleja sus inicios, sus primeros partidos en la Liga, sus partidos internacionales y su arribo, en 2002, al Mundial de Corea y Japón, donde dirigió el encuentro entre Suecia y Nigeria.
También cuenta las vicisitudes que transitó a lo largo de su trayectoria en el campo de juego. En determinando momento pensó en dejar el arbitraje, fue cuando sufrió una terrible agresión en Tarija, en un cotejo por el descenso indirecto entre Ciclón y Destroyers.
