La Policía de Río de Janeiro y la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) se responsabilizaron mutuamente este miércoles por los incidentes violentos ocurridos antes del clásico sudamericano en el que Argentina venció por 0-1 a Brasil en el Maracaná por las Eliminatorias del Mundial de 2026.
Mientras que la CBF alegó en un comunicado de que informó de todos los detalles referentes a la seguridad del partido con anterioridad y no recibió ninguna recomendación, la Policía dice que tan solo se enteró el pasado jueves de que los hinchas de las dos selecciones compartirían las tribunas y no estarían separados.
Cuando se interpretaban los himnos, se desencadenó una pelea entre hinchas argentinos y brasileños en la tribuna sur del Maracaná y los incidentes se agravaron con la intervención de la Policía, que reprimió con fuerza a los aficionados visitantes.
