Un día después del controvertido arbitraje del partido entre Palmaflor y Blooming, jugado en Villa Tunari, la Comisión Nacional de Árbitros de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) decidió suspender de manera indefinida a todo el equipo arbitral de ese compromiso.
La determinación se debe no solo a que el partido tuvo poco más de 42 minutos de adición en el segundo tiempo, sino también a que se continuó con el cotejo cuando el campo de juego ya no reunía las condiciones adecuadas para que el balón ruede, por la lluvia torrencial que se registraba a la hora del encuentro.
Otras de las observaciones que se tuvo fue el desempeño del equipo arbitral, por los minutos que se usaron en las jugadas dudosas y que tuvieron revisión del VAR.
Esta suspensión se aplica para Julio Gutiérrez (árbitro central), Edwin Paredes y Miguel Villanueva (asistentes), Raquel Acero (4º árbitro), Carlos García (árbitro VAR) y Gustavo Vera (AVAR), quienes permitieron que el encuentro se extienda hasta el minuto 131.
