Lionel Messi acaparó los focos el domingo con el título mundial de Argentina, pero otro jugador merecía también estatus de héroe de la final, el arquero Emiliano Martínez, clave en el triunfo en la tanda de penales ante Francia (4-2 después de empate 3-3).
Después de que Gonzalo Montiel marcara el tiro que daba la tercera estrella mundial a la Albiceleste, el guardameta del Aston Villa se tiró al césped, con los brazos en cruz, y estuvo varios segundos completamente perplejo, intentando digerir el logro histórico que estaba viviendo. Hasta que Paulo Dybala fue a darle un abrazo.
“Un partido de sufrir, otra vez lo teníamos controlado. Dos tiros de mierda de vuelta y nos empatan el partido. Otra cosa que dijimos, que era el destino sufrir. Nos ponemos 3-2. Nos cobran otro penal. Nos meten. Casi nos meten dos goles. Gracias a Dios que saqué ese pie después”, recordó Emiliano Martínez, que permitió a su equipo llegar a la tanda de penales con una gran atajada al final de la prórroga a Kolo Muani.
