Explotó Gilbert Álvarez. El atacante cruceño de Wilstermann aún está con bronca por el empate a cero, en casa, frente a Real Santa Cruz, resultado que deja al cuadro aviador a cinco puntos del líder del torneo Apertura, Always Ready.
“No encontramos el camino. Fuimos un equipo común. No puede ser que de local apenas generemos dos situaciones de gol durante todo el partido”, dijo el ariete que en la temporada pasada marcó 23 goles con la camiseta del rojo cochabambino, campeón del Clausura.
En el partido contra los albos, Álvarez no pudo marcar pese a que compartió con su hermano, William, algunos minutos del segundo tiempo en el ataque. “Así se tenga al mejor nueve del mundo, pero si no tiene asistencia seguro que se muere de hambre. Anoche (por el jueves) solo tuve una situación para marcar y fue un pase de Serginho. Por eso me fui a casa caliente porque después la gente le echa la culpa a uno sin ver el desarrollo mismo del partido”, sostuvo.
