El español Fernando Alonso, dos veces campeón mundial de Fórmula 1, está habituado a competir con coches ganadores, a los que sabe sacarles el máximo partido, y su estreno en el rali Dakar no será menos, pues se estará al volante del Toyota Hilux, el todoterreno que ganó la última edición del rali más duro del mundo.
En el 4x4 de la marca japonesa Alonso tendrá a su disposición un vehículo con una ingeniería casi igual de sofisticada que los monoplazas de la F1, producto de una inversión millonaria para desarrollar el mejor coche de su especie en los ralis fuera de pista.
Se trata de un prototipo, con un chasis que guarda la apariencia de uno los millones de Hilux, pero cuyo interior, prestaciones, equipamiento y medidas son completamente distintos.
