La selección nacional al mando de César Farías trabaja en la concentración para evitar sorpresas que le cuesten caro en la reanudación del juego. Lo sufrió ante Venezuela al encajar dos goles en contra de pelota parada. El primero y el tercero de la Vinotinto llegaron como consecuencia de tiros libres en los que la zaga boliviana y el arquero estuvieron flojos en la reacción.
“Estos días hemos estado trabajando en la atención en las jugadas rápidas, que son pequeños detalles que a veces te cuestan un partido, como el otro día (ante Venezuela) que tuvimos un poco de problemas, después el sistema de juego lo entendimos muy bien”, afirmó el volante Paúl Arano.
Por su parte, Carlos Enrique Áñez, que ante la Vinotinto ingresó por Carlos Melgar (lesionado) coincide con Arano al señalar las falencias cometidas en el partido anterior.
