Unos mil policías serán responsables de garantizar la seguridad en los alrededores del estadio Maracaná de Río de Janeiro y en áreas de concentración de hinchas durante el partido de hoy en que Brasil y Perú definirán al campeón de la Copa América 2019.
El ostentoso operativo de seguridad incluye el uso de cámaras de reconocimiento facial instaladas en los accesos al Maracaná y en las calles vecinas que permiten identificar personas buscadas por las autoridades o aficionados incluidos en las listas de hinchas violentos prohibidos de ingresar a los estadios.
Mientras que la seguridad en el interior del estadio será responsabilidad de los guardias privados contratados por el Comité Organizador, la Policía vigilará los alrededores del estadio y locales.
