La selección de Perú experimentó ayer un drástico cambio de clima al pasar del calor y el sol de Salvador de Bahía al frío y la lluvia de Porto Alegre, donde el miércoles jugará contra Chile la segunda semifinal de la Copa América.
El combinado peruano aterrizó en Porto Alegre, la sede más meridional de esta Copa América en un vuelo de unas tres horas de duración procedente de Salvador, donde el sábado eliminó a Uruguay en los cuartos de final gracias a la tanda de penaltis (4-5) tras empatar 0-0.
La Blanquirroja fue recibida en la capital del estado brasileño de Rio Grande do Sul con un clima muy húmedo, tras una lluvia persistente que cayó durante todo el día, aunque la previsión para los próximos días es de cielos despejados pero con temperaturas bajas.
