Brasil se entrenó ayer a puerta cerrada con la principal novedad de Filipe Luis, quien realizó algunos ejercicios, pero continúa siendo duda para la semifinal de la Copa América contra Argentina.
El lateral izquierdo, que arrastra unas molestias en el muslo derecho desde el partido de cuartos ante Paraguay, participó en algunas actividades con la pelota pero se ausentó de los trabajos tácticos y técnicos en la práctica de la Canarinha.
De esta forma, su presencia en el once titular que se medirá a la Albiceleste se mantiene en el aire, con tan solo un entrenamiento más por delante antes del esperado superclásico.
Los servicios médicos de la selección brasileña no encontraron ninguna lesión pero el futbolista, que ya se perdió la sesión de ayer sábado, relata "dolores en la región".
