La selección venezolana consiguió ayer, martes, un valioso empate sin goles en Salvador que le mantiene viva en la Copa América y dejó en un mar de dudas a una Brasil pobre, sin mordiente y que vio cómo el VAR le anuló tres goles.
La Canarinha decepcionó una vez más, como ya hizo en la primera parte contra Bolivia, y apenas se acercó con peligro a la portería de Faríñez, salvo en los minutos finales, cuando empujó más con el corazón que con la cabeza.
Tampoco tuvo la dosis de suerte necesaria. La hinchada brasileña celebró un gol de Firmino, otro de Gabriel Jesús y uno final de Coutinho, pero el VAR los terminó anulando por falta previa el primero y fuera de juego los otros dos.
El técnico de la Vinotinto, Rafael Dudamel, le ganó la partida a su par brasileño, Tite, y la Vinotinto supo aguantar firme hasta el final de este encuentro que cerró la segunda jornada del grupo A de la Copa América.
