Es el gran favorito de todos sus adversarios al inicio de la temporada sobre tierra batida, pero Rafa Nadal se mostró cauteloso ayer respecto a los resultados que cosechará en su superficie predilecta, en la que es casi invencible desde hace varios años.
¿Los motivos de esta falta de aplomo? El español, número dos mundial comienza a dudar de su solidez física. A sus 32 años realiza en Montecarlo un nuevo “comeback” después de semanas de interrupción debido a nuevos dolores en las rodillas.
Cuando salte el miércoles a la pista del Montecarlo Country Club, en la que conquistó en 11 ocasiones el título desde 2005, Rafa jugará por primera vez en competición después de su baja en semifinales de Indian Wells a comienzos de marzo.
"Los últimos 18 meses fueron difíciles para mí, es complicado decir en qué punto estoy porque he tenido muchas paradas", confesó, reconociendo haber tenido "muchos altos y bajos psicológicos" los últimos tiempos.
