Francia se deshizo ayer sin apenas dificultades de una pobrísima Moldavia (1-4) con tres goles en los primeros 45 minutos y, de esa forma, arrancó con buen pie la fase de clasificación para la Eurocopa.
Griezmann, muy criticado por su bajo rendimiento ante Juventus, dejó atrás las dudas con un buen partido, ya que abrió el marcador y dio el pase del segundo gol.
A su vez, Varane también acalló los insistentes rumores sobre su posible salida de Real Madrid con un tanto de cabeza, mientras un jugador que sueña como posible fichaje del equipo blanco, Pogbá, se mostró muy activo todo el partido, aunque el faltó marcar.
También marcó Mbappé, aunque a la estrella del PSG se le vio menos acertado y más acelerado que en otras ocasiones.
Fue un partido inédito en la historia del fútbol europeo, ya que franceses y moldavos, que se independizaron tras la caída de la URSS en 1991, nunca se habían enfrentado a lo largo de su historia.
