Los jugadores y socios activos de Guabirá manifestaron su respaldo total al presidente del club, Rafael Paz, y a su familia, luego de que un grupo de hinchas inadaptados los agredieran tras el partido frente a Macará, por la Copa Sudamericana, el jueves 28 de febrero en Montero, donde los rojos perdieron por 0-3 y quedaron eliminados.
“Estamos a muerte con el presidente y su familia. Si no fuera por Rafael Paz, Guabirá no sería lo que es, la gente no debe olvidarse de que el equipo ha clasificado a dos Copa Sudamericana consecutiva”, recordó el capitán del plantel, Gualberto Mojica, que junto con Marcelo Aguirre quedaron al mando de sus compañeros de manera interina hasta que se defina la contratación del nuevo entrenador, luego de la rescisión con Ronald Arana.
