La nadadora brasileña Patricia Farías, que el jueves 28 de febrero se convirtió en la primera mujer en cruzar a nado el lago Titicaca desde Bolivia hasta Perú, aseguró ayer sábado a EFE que su principal adversidad fue la altitud del lago, ubicado a 3.800 metros sobre el nivel del mar.
Farías explicó que con una buena preparación pudo soportar bien la falta de oxígeno en esta travesía de casi 20 kilómetros entre Copacabana (Bolivia) y Yunguyo (Perú), que completó en 4 horas y 40 minutos.
"Me costaba un poco respirar no solo por la altitud sino también por la baja temperatura del agua, que oscilaba entre 10 y 12 grados celsius", comentó.
"Fue un poco difícil también por las adversidades. Al principio el tiempo con lluvia y granizo. Luego salió un poco el sol, pero en los últimos cinco kilómetros había corrientes laterales y frontales que también lo hicieron complicado", narró.
