Real Madrid inicia el camino hacia su tercera corona mundial consecutiva, siendo el único equipo que reeditó título en el Mundial de Clubes, sintiendo la obligación de cerrar con un título el 2018 y recordando el sufrimiento del pasado ante su primer rival, Kashima, de Japón.
El dominio madridista en la Liga de Campeones le abrió la puerta a extenderlo en el Mundial de Clubes. Hace un año se convertía en el primer club en firmar dos conquistas consecutivas y en la presente edición su objetivo es ensanchar un registro prácticamente inalcanzable al resto.
Será la primera opción de conquistar un título para el argentino Santiago Solari, solución de urgencia del presidente Florentino Pérez cuando las cosas no funcionaron con Julen Lopetegui. Nueve triunfos en once partidos le respaldan, pese a que las dos derrotas hayan sido batacazos sonoros ante Eibar y CSKA, y que necesita mejorar su juego.
