Alemania mostró síntomas de recuperación tras un año horrible y goleó a Rusia por 3-0 en un amistoso en el que al cuadro germano le bastó completar un buen primer tiempo después del cual vino una segunda parte para olvidar.
En la primera parte, el partido se presentó como un monólogo alemán y en el primer ataque digno de mención de los dirigidos por Joachim Löw, Leroy Sané abrió el marcador con un remate dentro del área tras un centro desde la derecha de Serge Gnabry.
Rusia estaba demasiado replegada y dejaba el balón a los alemanes que tenían constantes aproximaciones al área.
Pero no fue hasta el minuto 24 cuando llegó el segundo de la mano del central Niklas Süle que anotó con la pierna derecha dentro del área tras un saque de esquina que Antonio Rüdiger prolongó de cabeza.
El tercero llegó en los 39' gracias a Gnabry que recibió la asistencia de Havertz filtrado entre los centrales rusos.
