Villarreal rescató un punto en el tiempo añadido ante Levante (1-1) en “La Cerámica” y evitó una derrota en un partido que dominó y en el que tuvo la mala suerte de marcarse un gol en propia meta.
A pesar de que Villarreal, que sigue sin ganar en casa esta temporada, llevó el mando del partido y acumuló más ocasiones de gol, la falta de puntería que acompañó al equipo esta temporada y un tanto en propia puerta permitieron que un Levante serio y férreo en defensa rozara una victoria que se le escapó en el último suspiro.
Fue el Villarreal el que se hizo con el peso del juego en los primeros compases del primer tiempo con un Levante bien situado en defensa y a la espera de encontrar una opción para sorprender a su rival.
Villarreal tocaba el balón con celeridad, pero tenía los mismos problemas que le han acompañado en anteriores jornadas para terminar las jugadas ante un Levante que no parecía incómodo en defensa porque su rival no llegaba con claridad y que al final terminaron empatados.
