Real Madrid regresa a Montilivi, escenario en el que la temporada pasada cayó vencido en una de las derrotas más sorprendentes, con Zinedine Zidane al mando ante el que era un equipo recién ascendido a Primera División, y encara ante el Girona su primera prueba a domicilio, esta vez con Julen Lopetegui al mando.
Aquel partido hizo daño en Zidane. Fue uno de esos encuentros que le impulsaron a tomar la decisión de marcharse a final de temporada, cuando comprobó que no era capaz de mantener la motivación necesaria para luchar por el título que más le ilusionaba, la Liga. Precisamente es el principal objetivo marcado por Lopetegui, que concede máxima importancia a los puntos incidiendo en una regularidad obligada para ser campeón.
El objetivo marcado de un fuerte inicio de campeonato pasa por conquistar Montilivi y firmar el pleno en unas primeras jornadas teóricamente asequibles para Real Madrid, que lo ha preparado a conciencia en sus prácticas.
