“Vivo en Finlandia y me vine con mi amiga apenas conseguimos boletos”. Su nombre es Casilda Laberán, cruceña, que al enterarse de que el Mundial sería en Rusia no dudó en gestionar boletos para vivir una experiencia nueva. En Moscú, en la previa a la inauguración, ella misma se topó con Gabriel Chávez, también de Santa Cruz, que vive y estudia en Rusia y que no quiso perderse el ambiente previo al duelo inaugural.
No fueron los únicos porque en medio de banderas rusas, saudíes, colombianas, argentinas y peruanas, la tricolor resaltaba y en medio del bullicio y los gritos de los protagonistas del Mundial, ellos no se quedaban atrás. “Esta ciudad nos ha tratado bien, estamos felices de haber llegado hasta acá”, dijo Jimena Ithurralde, que junto a otros cuatro orureños llegó hasta Rusia para disfrutar del Mundial.
Los cinco tenían uniforme negro y lucían al viento su bandera mientras atendían incluso solicitudes de fotografías de los turistas.
