Barcelona cantó el alirón con un triplete de Lionel Messi, una semana después de haber ganado la Copa del Rey, para sellar un doblete que supuso las lágrimas de su rival, RC Deportivo, que certificó con la derrota (2-4) su descenso a Segunda División.
La cara y la cruz del deporte quedaron reflejadas en el césped de Riazor. Barcelona formó la piña para celebrar el título; Deportivo hizo lo propio en el centro del campo sabiéndose equipo de la categoría de plata tras haber luchado ante un Barza al que logró igualar (2-2), antes de caer de pie.
De una pérdida de Deportivo cuando intentaba elaborar uno de sus primeros ataques, surgió una contra de Barcelona. Dembélé firmó su séptima asistencia de la temporada y Coutinho la clavó con la rosca.
El equipo coruñés tiró de orgullo antes del descanso, pero una vez más esta temporada perdonó en el área. Schär libre de marca remató por encima de la portería de Ter Stegen (min.34).
Luego, Deportivo espoleó a Barcelona y fue castigado. Dembélé lanzó otra contra mortal de los de Valverde, el balón llegó a los pies de Luis Suárez, inédito prácticamente hasta entonces, y con el exterior se lo dejó a Messi en el segundo palo. El argentino lo cazó de primeras y acertó. Iniesta salió del banquillo a aplaudir.
