Un The Strongest sin ideas, fuerza, ni hambre de triunfo cayó sin atenuantes ante Atlético Tucumán (3-0) y no solo empieza a despedirse de la Conmebol Libertadores, sino que también empieza a ver lejana la posibilidad de clasificar a la Copa Sudamericana, el “premio consuelo” que se da a los terceros lugares de los grupos.
El Tigre dista mucho al que hizo ilusionar a toda su hinchada la temporada pasada. No tiene ni solvencia defensiva ni peso ofensivo y termina siendo presa fácil de rivales que con poco le hacen mucho daño.
Ayer tuvo, a lo sumo, 20 minutos interesantes. Logró implementar una presión alta que impedía la salida del equipo argentino y pudo ponerse en ventaja.
Las dos jugadas más peligrosas que el Tigre originó pasaron por pies de Escobar. El primero mediante un tiro libre que rebotó en un defensa argentino y pasó pegado al palo de Batalla; y el segundo tras una jugada individual y una excelente habilitación para Marvin Bejarano, que solo frente al arquero rival no supo definir la jugada.
