Alemania, vigente campeona del mundo, venció ayer a la República Checa en Praga, por 1-2, y dio otro paso en su camino hacia el Mundial de Rusia 2018.
El equipo de Joachim Löw lleva un pleno de 21 puntos en los siete partidos que ha disputado y es líder destacado del grupo C, con cinco de ventaja.
Un tempranero gol de Werner a pase de Özil, que antes había recuperado el balón en la medular, dejó fríos a los checos, que no contemplaban ni en pesadillas encajar un tanto a los teutones.
